Cuando termina el verano, llega el momento de pensar en la piscina de otra manera. Aunque ya no vayamos a utilizarla...
Cuando termina el verano, llega el momento de pensar en la piscina de otra manera. Aunque ya no vayamos a utilizarla durante meses, el agua sigue necesitando protección. Vaciar la piscina cada temporada supone desperdiciar una gran cantidad de agua y empezar de cero al año siguiente. Un buen invernaje permite conservar el agua durante los meses de frío, reducir el mantenimiento y facilitar mucho la puesta a punto cuando vuelva el buen tiempo.